Después del despacho

Lo que nadie te cuenta sobre trabajar en ambientes multiculturales: lecciones aprendidas tras 30 años de experiencia internacional


La experiencia no se jubila: Se transforma.

Ya he hablado antes sobre la segunda carrera, ese fascinante reto profesional que muchos asumimos en la madurez. Pero cada vez que escucho historias de talento frenado por la edad, siento la necesidad de insistir. Hace poco me encontré con un buen amigo que, a sus 59 años, recibió el comentario de que no le daban el puesto por ser «demasiado mayor» y estar «cerca de la jubilación». ¿En serio? !!! Y aunque uno ya peina canas, se siente más joven que nunca, con ganas de seguir aportando, aprendiendo y construyendo.

La jubilación se asoma en el horizonte, sí. Pero en tu interior sabes que aún tienes mucho que dar. No se trata de cerrar ciclos, sino de abrir nuevos caminos. Reinventarse no es una moda, es una decisión valiente y profundamente humana.

Derribando el mito del «ya no toca»

Demasiados comentarios, libros, articulos e incluso head-hunters siguen repitiendo que, después de los 55, el mercado laboral se vuelve hostil. Que ya no hay sitio. Que quizas toca hacerse a un lado y que no será nada facil encontrar un nuevo proyecto.

¿Vamos a seguir tolerando esa visión miope que descarta décadas de experiencia, resiliencia y liderazgo? Esa discriminación.

La realidad es otra. Cada vez más profesionales están demostrando que la edad no es un freno, sino un multiplicador de valor. No se trata de empezar de cero, sino de construir sobre una base sólida, con perspectiva, propósito y autenticidad.

La experiencia no se jubila: Se transforma

Tu segunda carrera no es una revancha, es una evolución. Ya no necesitas demostrar nada; tus logros hablan por ti.

Lo que sí puedes hacer es elegir mejor: proyectos con sentido, entornos que valoren tu mirada estratégica, equipos que necesiten tu templanza y visión a largo plazo.

Cada vez hay más oportunidades para ser consejero en pymes, mentor en startups o formar parte de equipos directivos que buscan madurez emocional. Aún queda camino por recorrer, y ese camino lo abrimos entre todos, demostrando que el valor que aportamos supera con creces cualquier costo.

Un llamado a la acción

Si estás en ese punto de tu vida, no te dejes arrinconar por prejuicios ajenos.

Tu experiencia es incalculable. Tu serenidad, necesaria. Tu energía, contagiosa.

Después de meses de reflexión y trabajo, he comprobado que las cosas realmente salen… si se hacen con ilusión. Te animo a buscar activamente esas oportunidades, a abrir tu mente y a mostrar el valor único que solo tú puedes ofrecer.

Porque tu segunda carrera puede ser la mejor etapa de todas.

Si este mensaje resuena contigo, compártelo. Que se escuche alto y claro: el talento senior está más vivo que nunca.


Descubre más desde Después del despacho

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



Deja un comentario

Descubre más desde Después del despacho

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo